Anochece en Turku, Finlandia. O no.

Esto del sol de media noche tiene su gracia.

El caso es que durante más de tres meses no se pone el sol del todo en esta parte más próxima al Polo.

Nunca lo había experimentado. Así que sentía un mucho de curiosidad y un poco de escepticismo, duda, un quizás no es para tanto.

Y llegó la hora que se suponía qu debía hacerse de noche. La luz comenzó a escaparse, pero… no se iba del todo. es como el amante que amaga con marcharse, pero que nunca llega a irse del todo.

Pasaban los minutos y la luz seguía ahí, en esa especie de silver hour de los fotógrafos, tras la golden hour. Esa hora en la que las fotos ya no salen bonitas, los retratos no son favorecedores pero aún hay luz.

Esa hora en la que forzando un poco la ISO y con un buen punto de apoyo aún puedes salvar alguna buena foto.

Y así toda la noche, o supuesta noche.

Eran más de las cuatro de la mañana cuando gravé este video desde la ventana de mi hotel.

Para los que ya habéis tenido esta experiencia no os llamará la atención. Para el resto os ayudará a entender lo que intento transmitiros.

Sol de media noche desde mi ventana

Es una experiencia curiosa. No tiene la belleza de las auroras boreales, ni de los paisajes nevados de Laponia, pero es curioso.