El antiguo barrio judío de Berlín

Debo reconocer que Berlín me decepcionó un poco. Quizás tenía unas expectativas muy altas y por ello, no se cumplieron al 100%.

Sin embargo, el barrio judío fue una agradable sorpresa.

Muy cerca de Alexanderplatz se encuentra el barrio judío de Berlín. accesible desde la estación de metro de Hackescher Markt. es una de las zonas más bonitas de la ciudad, cargada de historia (la sinagoga, el cementerio,…) pero también repleta de vida muy actual.

Por la mañana se puede recorrer las tiendas de moda de la Alte Schonhauser Strasse y la Neue Schonhauser.

Uno de los lugares más imprescindibles son las Hackesche Hofe, en la Roshentaler Strasse, con sus ocho patios interiores en los que se puede encontrar tiendas, restaurantes, galerías de arte y uno de los cabarets más populares de Berlín, el Camaleón Varieté, como se ven los cabarets de época, con mucho encanto.

Hay un espacio para la historia en la Grosse Hamburger Strasse, una estrecha calle donde se han dejado intactas las huellas de la violencia nazi: en la fachada del número 28 permanecen los impactos de las balas disparadas durante la persecución a los judíos.

Enfrente se halla la Casa Ausente, en cuya fachada se colocaron placas con el nombre de personas muertas en los campos de exterminio nazis que en ella vivían.

Balneario de Panticosa en Navidad

Decoración navideña

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Aquisgrán: historia con mayúsculas

Decir Aquisgrán es decir historia con palabras mayores: historia de Europa, de Alemania, de Prusia,… Entre los años 813 y 1531, 32 emperadores del Sacro Imperio Romano Germánico fueron coronados aquí.

Ubicada casi en la frontera con Bélgica y con Holanda, sufrió graves daños durante la Segunda Guerra Mundial al ser atacada por el ejército americano. Fue la primera ciudad alemana que conquistó dicho ejército.

Hoy en día es una ciudad muy cosmopolita, con una comunidad universitaria importante que le da vida.

Siguiendo la recomendación de mi buen amigo Rufino, os daré un consejo, válido para buena parte de las ciudades alemanas, es visitarla en Adviento, con los mercadillos navideños. Mi preferido es el que está entre la parte trasera de la catedral y el Ayuntamiento (antiguo palacio de Carlomagno). No os perdáis la salchicha de metro que se vende en el puesto central.

Guggenheim Bilbao

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Lübeck: puerta del Mar del Norte

Lübeck es una ciudad del norte de Alemania, equidistante de las más conocidas Hamburgo y Kiel. Estamos bastante al Norte y ello modifica la construcción, las tradiciones, la cocina, el modo de vida.

Aunque la crisis de la siderurgia ha dejado paro,… la ciudad mantiene el antiguo atractivo hanseático y en los fríos días de invierno da la imagen de cuento de hadas envuelto en la niebla. Mercadillos navideños y degustación de una especie de mazapanes que llaman marzipanes, francamente buenos.

Un restaurante a recomendar, no tanto por las viandas como por la decoración y la historia que han presenciado: el Schiffergesellschaft (Sociedad Naviera) es el restaurante de más tradición y uno de los más antiguos (s. XV). Entrar es como viajar el pasado. Paredes y mesas de madera oscuras, maquetas de barcos colgadas del techo,… le dan el ambiente pesquero que tuvo originalmente. Las especialidades de la casa: pescado y unas pequeñas gambas del mar del Norte.

 

Cesky Krumlov de día

Cesky Krumlov

El mundo está cambiando. Ya nada es como era. Los viajeros ingleses de finales del s. XVII en el Grand Tour pasaban meses, incluso años, en visitar Europa, se empapaban de la cultura, de la cocina, de la artesanía,… Hoy cada vez nos parecemos a esos japonesitos o americanitos que visitaban toda Europa en 5 días, sin casi bajarse del autobús.

La consecuencia es que hoy en día muchos conocen Praga, pero muy pocos conocen Chekia. Ese es el motivo por el que hoy quiero hablar de Cesky Krumlov, una preciosa, muy preciosa ciudad checa cerca de la frontera austríaca, en la carretera de Linz a Praga. Patrimonio de la Unesco desde 1992.

Es un meandro infinito, lleno de rincones románticos, de espacios donde perderse, de golden gates que cruzar y aparecer en el s. XIV con los Rosenberg campando por estos pagos,…

Y todo ello, hasta que este blog se haga famoso, a unos precios que nada tienen que ver con los de la capital, que ya ha sucumbido a la globalidad.

Merecería la pena visitarlo aunque no existiera Praga.

Para dejaros la miel en los labios hoy solo pongo fotos nocturnas. Prontos las diurnas

 

Un rincón de la Historia de La Rioja: Santa María la Real de Nájera

Este monasterio, emblemático en la Historia de La Rioja, fue fundado en el s.XI, a raíz de una aparición de la virgen al rey de Navarra en estos terrenos. En esos momentos se trata de tierra fronteriza, de ahí el tipo de construcción exterior.

Reyes navarros enterrados, estilos superpuestos,…

Una visita obligada dentro del Camino de Santiago, antes de visitar Santo Domingo de la Calzada y abandonar tierras riojanas.

 

La Rochelle: donde la luz y el mar se funden

Siguiendo el litoral francés, a mitad de camino entre la frontera española y París o Normandía o Bretaña si salimos por e País Vasco. En resumen la etapa intermedia perfecta.

Llena de luz, de vida diurna y nocturna, de ambiente bohemio,…

Si vais por allí, al lado del puerto hay un restaurante al lado del puerto con ambientación de barco. Comida marinera muy buena a buena relación calidad precio. Restaurante André.

Normandía: cementerios de la Segunda Guerra Mundial

Normandía es una región llena de contrastes y por ello mucho que ver: el Mont Saint Michel es el segundo monumento más visitado de Francia, solo detrás de la torre Eiffel, preciosas y luminosas playas, la región del exquisito Calvados,…

Una de las causas por la que Normandía es conocida en todo el mundo es el desembarco que lleva su nombre, dentro de la Segunda Guerra Mundial. Los cementerios son pequeños, dispersos, nada que ver con la majestuosidad de Arlington o los de las Ardenas pero te retuercen igual el corazón al ver las edades, como van disminuyendo a lo largo de la guerra, los mensajes de los seres queridos y en definitiva estar unos al lado de los otros, al fin.

 

Balneario de Panticosa

 Llevaba tiempo queriendo hablar de este rincón en un valle lateral del valle de Tena. Y si no lo he hecho antes es por una mezcla de nostalgia y tristeza al ver en lo que se ha convertido. Pero hagamos un poco de historia.

El camino que unía Caesaraugusta y Osca con la Galia remontando el cauce del río Gállego, pasaba muy cerquita de unas aguas termales usadas por los autóctonos. Fue suficiente para que los romanos las comenzaran a usar.

Las invasiones bárbaras los dejaron en el olvido hasta que a finales del s. XVII se vuelve a tener referencia.  En 1693, los jurados del Quiñón de Panticosa, (propietarios de los baños) firmaban un contrato con los albañiles de Lanuza para construir en un año la primera casa de los Baños. El Quiñón se hacía cargo de los gastos. La construcción de este primer edificio, reflejaba sin duda la importancia que iba adquiriendo la actividad Balnearia de Panticosa. Al final de la última década del siglo XVIII, el Balneario conoce un cierto auge y provoca en algunas autoridades una gran preocupación por su estado y su futuro. A final de 1826 Fernando VII optó por la concesión de los Baños.

Nicolás Guallart, rico hacendado de Bubal, había enviado al Rey Fernando VII un escrito explicando el deplorable estado de los Baños de Panticosa y ofreciéndose a acondicionarlos. En1826, Fernando VII expropia las instalaciones, obligando al Quiñón a ceder el privilegio de explotación de las aguas medicinales y su radio a Nicolás Guallart. Las condiciones de explotación incluían el pago anual de un canon en metálico al Quiñón y un número de plazas gratuitas a sus habitantes. Entre 1827 y 1844, Guallart construye el núcleo del Balneario (ocho edificaciones), y él y sus sucesores continúan con la explotación hasta 1899.

El Balneario de Panticosa se convirtió, a lo largo del siglo XIX, en uno de los mayores y prestigiosos de España, configurándose como villa balnearia capaz de albergar a mas de mil quinientas personas (capacidad asombrosa para las dimensiones que los centros turísticos tenían en aquellas fechas). Esta oferta de alojamiento era incluso mayor que la de Santander o San Sebastián.

Los edificios construidos eran típicamente balnearios, con hoteles, villas y servicios varios que lo dotaron de una cierta organización interna y autónoma. De arquitectura de montaña con influencias francesas, la estética y el porte del Balneario, en su conjunto era de autentico lujo, que supieron apreciar muy bien los personajes mas ilustres de la época y los representantes de la alta burguesía aragonesa, catalana, vasca y de Madrid.

Su máximo esplendor social y económico tuvo lugar entre finales del SXIX y  principios del SXX.

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Con el paso de los años, las instalaciones que maravillaron a sus primeros veraneantes fueron volviéndose anticuadas, pero como a las personas a las que se quiere, se lo perdonábamos todo. Como contrapartida se disfrutaba de un sitio con el encanto  de lo decadente, no solo en los edificios o en la decoración, sino también en el servicio, vestido y con modales de otra época. En una sala se tomaba chocolate con loza del s.XIX y en la de al lado se veía un piano de cola con unos orejeros de los que disfrutaba Ramón y Cajal en sus estancias en el balneario.

Y así llegamos al año 2000, en el que las instalaciones fueron adquiridas por el «Grupo NOZAR» para llevar a cabo la rehabilitación integral del conjunto y su posterior explotación termal, rebautizado como Panticosa Resort. Las intervenciones llevadas a cabo, no muy conservadoras con el paisaje y el patrimonio arquitectónico original, han transformado la fisionomía del conjunto y han provocado numerosas críticas.

La crisis económica supuso el cierre temporal del Gran Hotel en 2008 y una serie de problemas de diversa índole, llegando incluso a afectar al grupo propietario, dejando el aparcamiento diseñado por Moneo sin concluir pero con un desmonte brutal y hormigón  al cuadrado y algunos restos dispersos de la obra inconclusa, en especial junto a la casa de piedra del final del balneario.

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Como es mi blog daré mi opinión: probablemente se podía haber sido un poco menos ambicioso en el proyecto y un poco más respetuoso con la historia y en el entorno. Así hoy no estaría tan en precario. Con mucho encanto, con un entorno sin igual, pero en precario.

Begijnhof, el paraíso en mitad del infierno

Amsterdam es una ciudad de locura. Libertad y libertinaje. Llena de color, llena de movimiento, gente,… Muy llamativa aunque a veces un poco agobiante.

En el centro de Amsterdam, muy cerca del barrio rojo famoso por su peculiar exposición de las prostitutas, hay una manzana, con su patio interior, que data de 1475 y donde no pueden llegar los coches y donde se accede solo por una puerta que parece de una casa más que de acceso al paraíso. eso es

Begijnhof

Fue fundado en 1346 en lo que entonces era el límite de la ciudad como una residencia de beguinas, mujeres solteras o viudas dedicadas a la oración y a las obras de caridad. Begijnhof, se puede traducir como “El Noviciado”, y es que muchas mujeres tomaban el voto religioso de forma temporal, y lo dejaban al abandonar la casa, por ejemplo al casarse.

Hoy en día muchas de estas casas siguen siendo habitadas por mujeres solas, sobre todo mujeres mayores y estudiantes. Al ser residencias privadas, nos da la sensación de estar entrando en un lugar casi sagrado, y se hacen necesarios el silencio y el respeto en este lugar.

No os lo perdais. Os lo agradecerá el cuerpo y el alma.

Schiedam: molinos para soñar

Cerca, muy cerca de Rotterdam, casi se diría que es un barrio, hay un pueblecito que cuando llegas parece que hayas cruzado un stargate y que te hayas transportado a siglos atrás. Se llama Schiedam.

Si buscas un poco de paz, molinos, patos y garzas, canales, paseos en bici,… escápate. No te arrepentirás.

 

Sagrada Familia de Barcelona

¿Quién no conoce la Sagrada Familia por fuera?. Todo el mundo.

Para quien no la conozca por dentro ahí van esas fotos. Es al menos tan espectacular como por dentro como

por fuera.